33 días del Ómer. Hod de Hod.
El día internacional del “soy humilde, pero que todo el mundo lo note”.
Porque claro, nada grita más humildad que anunciarla como si fuera logro desbloqueado.
“Miren qué sencillo soy”… acompañado de un monólogo de 10 minutos sobre tu propia sencillez. Ícono espiritual.
La paradoja es hermosa:
Si te sientes orgulloso de tu humildad, ya la perdiste.
Y si dices que no sabes nada… probablemente sabes lo suficiente como para darte ese aire de mártir intelectual.
Conclusión incómoda:
La humildad real no hace ruido, no se promociona y definitivamente no necesita marketing personal.
Pero tranquilo, siempre puedes seguir siendo “humilde”… con excelente estrategia de branding. ✡️

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