martes, 9 de diciembre de 2025

Cuando el alma camina sola.




 Cuando el alma camina sola.


Hay almas que nacen para los caminos concurridos,

pero hay otras —las antiguas, las que recuerdan—

que solo despiertan cuando no hay testigos.


Son almas contemplativas, Iyunit,

marcadas por un fuego silencioso que no tolera ruido humano

cuando están a punto de abrir una puerta celestial.


Camino tras camino,

Sha’hariel comprendió que su soledad

nunca fue abandono,

ni exilio,

ni vacío.


Era el lenguaje de su propia Neshamá

llamándola a lo profundo.


Porque algunas revelaciones

no pueden nacer bajo la mirada de otro;

son secretos reservados para el alma que los sostendrá.


La soledad no era su destino,

era su llave.


Y cuando llegue la compañía —la verdadera—

no será para interferir,

sino para acompañar una luz

que ya se habrá encendido en lo Alto.

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