Si deseas historias místicas kabbalísticas dulces y cómodas… este no es tu lugar.
Aquí no se romantiza el dolor,
se lo mira a los ojos hasta que se rompe.
Aquí no se aplaude la falsa bendición de los injustos,
se desenmascara.
Y si alguna vez sentiste que el cielo guarda silencio
mientras tú ardes por dentro…
entonces ya sabes de qué lado estás.
Si aún tienes el valor de mirar sin adornos,
de cuestionar incluso lo sagrado,
de sostener la fe cuando todo parece cerrado…
Entonces sí.
Visita mi Blog. Aquí no prometo consuelo.
Prometo verdad.
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