Día 10 del Ómer: Tiféret de Guevurá
La armonía… o cómo dejar de torturarte “espiritualmente”
Organizarte está bien.
Exigirte también.
Pero convertir tu vida en un campo de entrenamiento militar… no era el plan de Dios.
Porque claro:
“Voy a ser disciplinado” ✨
— procede a ponerse metas imposibles y luego llorar por no cumplirlas.
Plot twist:
No eres una máquina.
Y los demás tampoco vinieron a sufrir tu “alto estándar espiritual”.
La Kabbalah básicamente te dice:
Relájate… pero con propósito.
Ni dictador contigo mismo,
ni anarquista sin rumbo.
Porque si te exiges demasiado → te rompes.
Si no te exiges nada → te estancas.
El equilibrio es ese punto incómodo donde:
Sí creces… pero sin odiar tu existencia en el proceso.
Así que hoy pregúntate:
¿Quiero mejorar…
o solo quiero sentirme superior mientras me destruyo lentamente?.

No hay comentarios:
Publicar un comentario