En Kabbalah y en la sabiduría judía se entiende que esto nace de la klipá de Amalek:
La energía que no soporta la existencia del pueblo de Israel y su conexión con la Torá.
Por eso, aunque el mundo esté lleno de injusticias, esa energía hace que se focalicen con obsesión solo en Israel.
En pocas palabras:
Un crítico legítimo de Israel puede cuestionar políticas concretas sin dobles raseros.
Un antisemita de clases se delata porque no le importan las demás víctimas del mundo: solo Israel despierta su “pasión moral”.
martes, 9 de septiembre de 2025
Antisemitismo
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