"Cuando digo que estoy bien"
Cuando digo que estoy bien,
una parte de mí se vuelve humo,
como si envolviera con incienso la verdad
para que no se note su forma.
Digo bien y miento con una sonrisa,
pero por dentro
mi alma recita versículos en voz baja,
esperando que alguien escuche
lo que no dije.
¿Bien?
¿Qué es eso,
cuando en mis noches el silencio arde
y en mis días las palabras se esconden
como malajim sin misión?
Estoy bien...
pero en realidad soy una tormenta sostenida
por letras hebreas que tiemblan en mi pecho,
por un hilo de luz que aún no se ha roto
aunque el mundo intente hacerlo.
Estoy bien...
pero no dije que lloro con el Tehilim abierto,
ni que cada paso pesa como un juicio sin veredicto.
Estoy bien…
porque no siempre tengo fuerzas
para decir “estoy rota”
y aún así me levanto.
Porque si dijera lo que realmente siento,
abriría puertas antiguas,
y temblarían los cimientos de lo invisible.
Pero acaso, si preguntas con el alma,
si miras con los ojos del Ruaj,
quizás entonces responda sin máscaras:
Estoy entre mundos,
descifrando el lenguaje secreto de mi herida,
y a pesar de todo... sigo elevando mi copa.
Para ti
No hay comentarios:
Publicar un comentario