domingo, 22 de junio de 2025

Reflexión cabalística





 Cuando el Rasha te vé brillar" — Reflexión cabalística con toque de sal y fuego:


Hay seres —llamémoslos Rashaim Deluxe— cuya función espiritual pareciera haber sido escrita por el Guionista Cósmico con una sola línea:


“Destruir a quien más les da luz, amor o pan.”


Sí, estos personajes no son simples malvados; son una especie de atletas olímpicos del resentimiento.


Tú les haces un favor, y ellos se sienten obligados a devolvértelo... con una daga. 


Espiritual, claro. Aunque si pudieran, física también.


La Kabbalah enseña que toda luz despierta una vasija. 


Pero también despierta a los kelipot (cáscaras oscuras) que odian ver brillar lo que ellos no pueden tocar sin desintegrarse. Tu paz les arde. 


Tu sonrisa les suena como el shofar en medio de su pesadilla. Y tu bendición... es su juicio.


Y tú ahí, con tu copa de vino espiritual, recitando Tehilim por ellos.


Qué tragedia para el ego del rasha: 


Que lo estés bendiciendo mientras él te maldice con la intensidad de un golem con Wi-Fi.


Pero, ¿sabes qué es aún más irónico?.


En su desesperación por “destruirte”, termina revelando quién eres realmente: 


Una portadora de luz.

Porque si fueras oscuridad como él, no te vería.


El Zóhar lo insinuó con una sonrisa escondida entre letras:


“A veces el Satán actúa como tu publicista personal, sin saberlo”.


Así que deja que grite. Que acuse. Que calumnie.


Tú sigue brillando, amando y subiendo montañas como buena hija de la Shejiná.


Y cuando su plan fracase (spoiler: lo hará), invítalo a un café.


Dile que todo estaba previsto…

Y que gracias a él, ahora tu luz tiene testigos.


Escrito por Ines Tiferet S. Levy 



No hay comentarios:

Publicar un comentario