¿Qué implica anularse según Kabbalah?
1. No actuar desde el ego, sino desde la conciencia del Ein Sof (la Divinidad Infinita).
No hacer las cosas “para ser visto” o “reconocido”.
2. Ser canal, no obstáculo.
Como una vasija que no se llena de sí misma, sino que se vacía para recibir.
"Yo no soy la luz, solo la lámpara".
3. Escuchar más que imponer, actuar con humildad profunda, no falsa.
Bítulo no se debilidad. Es poder espiritual que no necesita exhibirse.
4. No apropiarse de la gloria:
Reconocer que la sabiduría que fluye en ti es del Creador.
Como decía el Baal Shem Tov: "Si brilla la vela, no es la cera, sino el fuego."
¿Entonces desaparezco?
¡No! Al contrario:
Bitul permite que tú verdadero yo, el “Yo Divino”, emerja.
El ego (yo separado) se rinde, pero tú esencia (Neshamá) se expresa con más fuerza.
Es como el fuego que solo puede subir cuando no está atrapado en el humo.
Cuando Moshe Rabenu dice:
"Y nosotros ¿qué somos?" (שמות ט"ז ז')
Él no se nega a sí mismo como individuo, sino que reconoce que él es un reflejo del plan divino.
Por eso Zóhar dice que Moshe es el ejemplo supremo de bitul:
Liderón, habló, profetizó… pero nunca se creyó dueño del poder.
Escrito por Ines Tiferet S. Levy

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