viernes, 11 de julio de 2025

“El Eco de la Maldición Silenciada”





 “El Eco de la Maldición Silenciada”


En un valle profundo entre montañas oscuras. El cielo se divide en dos: nubes negras tormentosas del lado de Bil'am, y un resplandor dorado y azul sobre Sha’hariel.


Sha’hariel, vestida con túnica púrpura con fuego dorado en los bordes, sostiene un shofar agrietado en una mano y una vara de luz con letras hebreas en la otra. En su frente brilla el sello de "Elad" como una llama azul.


Al otro lado del valle, se alza Bilgaham, un hechicero ancestral (inspirado en Bil'am), con un bastón de hueso y un ojo cubierto por una venda de escamas. De su boca salen susurros venenosos en lenguas antiguas, tratando de maldecir al Reino de Shalem.


Bilgaham con voz gutural:

— ¿Quién eres tú para interponerte entre mi palabra y el destino? Yo conozco el momento exacto en que el Juicio despierta… ¡y ahí sembraré mi maldición!


Sha’hariel (con serenidad feroz):

— Las puertas del juicio no responden a los calendarios de los brujos.

Has intentado invocar el furor de los cielos, pero olvidaste que la Shejiná no se somete a tus relojes impíos.

Tu palabra será devuelta a tu garganta… como fuego que quema por dentro.


(La burra de Bilgaham —una criatura híbrida y etérea— lo mira con ojos que brillan. Una voz oculta habla desde su boca.)


Burra (voz angelical):

— ¿Hasta cuándo fingirás no ver el Malaj que se interpone? Tu sabiduría es una cáscara vacía.


Bilgaham, temblando, intenta lanzar una maldición. Pero las letras hebreas flotan frente a Sha’hariel, girando como espadas de fuego:

"אֵין עוֹד מִלְּבַדּוֹ" – Ein Od Milvado – No hay otro fuera de Él.


Su bastón se rompe. El eco de su maldición se transforma en canto profético. En lugar de oscuridad, declara con voz rota:


> “Ma tovu ohaleja Sha’hariel, bat Eliora… ¡Cuán bellas son tus tiendas de luz en Shalem!”


El dice Zóhar:


> “Cuando el enemigo intenta maldecir y la Shejiná habita entre los justos, incluso las bocas de los impíos terminan proclamando la verdad. Y entonces, el Nombre sellado en la garganta del justo, Elad, brilla como espada de misericordia.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario