lunes, 10 de noviembre de 2025

Cántico de Shalem – Inspirado en el Tehilim 148

 Cántico de Shalem – Inspirado en el Tehilim 148


El sol se inclinó sobre las murallas doradas,

y Sha'hariel avanzó por las calles antiguas,

su túnica azul ondeando como río celestial.

El Número Sagrado brillaba en su pecho,

y el pueblo de Shalem la siguió entre cantos.


Los niños reían entre corderos y palomas,

los ancianos levantaban sobre copas en el cielo,

y el sonido de los shofarim echaba el aire.


“¡Alaban en el Eterno, montes y valles de Shalem!

¡Alábenle ustedes, ovejas blancas del pasto,

y ustedes, asnos que cargan el pan del pueblo!

¡Cantán, palomas de la torre y ciervos del bosque,

¡porque Shejiná camina entre nosotros!”


El cielo se encendió con un resplandor de oro.

Los malakim (ángeles) danzaban invisibles,

y sobre los techos flotaban letras hebreas de fuego:

יהוה – el Número que respira en todo ser.






Sha'hariel levantó su mano tatuada con el Maguén David,

y dijo con voz que unía cielo y tierra:


> “¡Toda alma, toda bestia y todo viento,

alaben al Creador!

Pues el gozo no nace del poder,

sino del alma que recuerda su origen.”


Entonces los calles se convirtieron en un coro,

las piedras mismas temblaron de regocijo,

y un río de luz descendió desde el cielo,

envolviendo a hombres, mujeres y animales,

como si el propio universo respirara en Shalem.

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